Quién lidera el nuevo orden mundial

El Ascenso de China: Cambios en el Liderazgo Global


La visita de Donald Trump a China ha puesto de nuevo la mirada en cómo la transformación y el cambio de la estafeta en el liderazgo mundial es cada vez más evidente. Más allá del polémico del intervencionismo, de la impertinente posición en torno Venezuela, Groenlandia, Irán y ahora nuestro propio país, vale la pena asomarse a cómo es que los indicios confirman este nuevo orden mundial.

Por ejemplo, según datos del site Al Jazeera, en 2001 sólo 30 países comerciaban más con Estados Unidos que con China; para 2025, 145 países lo hacen más con China que con Estados Unidos. El mapa muestra el dominio oriental en Oceanía, Asia, Africa y América Latina. Incluso Europa empieza a voltear más hacia el gigante asiático. No suena ilógico pensando en los efectos producidos por los aranceles del país vecino del norte.

China se convirtió, para 2025, en el país con mayores importaciones del mundo, casi duplicando el monto de las exportaciones de Estados Unidos. La diferencia entre la deuda de China respecto a su producto interno bruto es de 94%, frente a los 115% de Estados Unidos. En ese sentido, ambos indicadores son significativos pensando en la vulnerabilidad que revelan a mediano plazo. Estados Unidos, más endeudado está perdiendo mucho mercado, dinero y, por lo tanto, influencia. 

Pero la situación es todavía más sintomática. La dependencia de China del petróleo es de 18.5 % del total de sus suministros energéticos (del que resalta un 53% de carbón); mientras EE. UU. lo hace 37.8%. China casi quintuplica el uso (venta y producción) en su mercado interno de carros eléctricos (súmenle que la población china es casi cuatro veces mayor que la estadunidense.

Ahora, frente al futuro dependiente de los metales raros, China está muy encima. Los metales raros, recordemos, son cruciales para alimentación energética de los dispositivos cibernéticos (por simplificarlo radicalmente). A pesar de la importancia de nuestro minerales para nuestros vecinos del norte, como informa el Informe Anual 2025 de la Cámara Minera de México, respecto a la fluorita, el manganeso,molibdeno, níquel, cobalto y estaño.  

Además, frente a la última exploración de la luna con la misión Artemis, China ya proyecta su propia estación:la International Lunar Research Station (ILRS).

Uno día después, Xi Jinping recibió al presidente ruso, Vladimir Putin. Sí, uno de los temas tratados torales de esa reunión fue la cooperación militar y, sobre todo, la estabilidad mundial, en favor de la no agresión. China se consolida frente a Estados Unidos en términos comerciales. Digamos, en el “hoy”; pero para el “mañana” parece que el país asiático empieza a cosechar las inversiones de hace lustros en torno a ciencia y tecnología, desde el ámbito de la investigación y el desarrollo. Si me apuran, aquí es donde justamente el gigante asiático cimenta su liderazgo en el mediano y largo palazzo. 

Por ejemplo, en el Nature Index más reciente de 2025, China está en la cumbre. Este índice de una de las organizaciones de mayor prestigio e impacto en el ámbito de la ciencia mapea el impacto de las instituciones más importantes en ciencias naturales y médicas principalmente, pero también de física, química, ciencias de la tierra/ambientales y biología. Lo subrayo: las Universidades (públicas y privadas), así como organizaciones no gubernamentales.

Como país, China supera a Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Japón, Francia, Corea del Sur, Canadá y Suiza en el top 10. En las instituciones tiene 4 en el top 5, 8 en el top 10 y ¡18! en el top 30, mundial. Respecto a instituciones gubernamentales, tiene dos lugares en el top ten (el primero y el sexto); solo Francia y Estados Unidos tienen la misma cifra (este rubro se encuentra la Nasa, puesto 12, parámetro para calcular el agua de esos camotes.

En contraste, en las instituciones no gubernamentales, China sólo se posiciona hasta los lugares 13 y 14, por debajo de 3 instituciones puntales alemanas, 3 norteamericanas y de seis países más en el top 15. Ergo, el Estado Chino es, estratégicamente, el mayor inversor.

Para sumar, en las cifras del Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI) en torno a investigación científica mundial, China lidera 89% de las “tecnologías críticas” (57 de 64). Respecto a “tecnologías para la innovación y el crecimiento”, comanda el 84% (37 de 44) en rubros como defensa, exploración espacial, robótica, biotecnología, tecnología cuántica e inteligencia artificial (sobre ésta los investigadores chinos publicaron 5 mil papers más que gringos, británico y europeos ¡juntos!, a pesar de que EE. UU. invierte más de 20 veces más). Las otras 7 las comanda el país vecino del norte. Así, tanto Estados Unidos como Alemania, Reino Unido, Corea del Sur e India quedan atrás.

Mientras China ha sido consistente en su inversión en Investigación y Desarrollo, en el país vecino del norte, Trump ha disminuido la inversión en las universidades. (En México, las políticas públicas para la investigación tienen un descenso constante de ya varios sexenios).
En la próxima entrega, cerraremos este mapeo con todo lo que quedó en el tintero, que no es poco, sobre otras diferencias 

Ahora, falta un mapita que complemente el empuje de China y algunas de sus peculiaridades tanto respecto a las políticas públicas del país asiático como lo que le atañe al peatón chino. No podemos sino confesar que hay muchos matices, muchos grises en este abanico.

Por ejemplo, el Gran Cortafuegos impide que se usen Youtube, Facebook, Instagram y Twitter en China, por poner un ejemplo muy sistemático de esta estructura y mecanismo de seguimiento, vigilancia y censura del país asiático. Si se quiere acceder a esas plataformas se necesita una red virtual privada. Escabullirse, pues.

Desde 2021, Administración Nacional de Prensa y Publicaciones administra el tiempo que los menores de 18 años pueden acceder a los videojuegos: de 8 a 9pm en días asignados, sólo tres a la semana (viernes, sábado y domingo, según BBC News Mundo) y una hora extra en días festivos. Usted juzgue lo pertinente de estas regulación para evitar los “sistemas de adicción”, para proteger la salud física y mental de los menores, vital para la “era del rejuvenecimiento nacional».

En 2025, la Administración del Ciberespacio de China se empeñó en una campaña para disminuir y frenar en redes sociales la emocionalidad negativista y pesimista en las redes sociales. Si bien no suena ilógico detener las fake news, la imprecisión en la información que revelan sesgos, así como la exposición de las juventudes a la ansiedad producida por estas publicaciones; también en ese “pesimismo y negatividad” se puede incluir (la historia de la humanidad lo ha demostrado) todo aquello que critique el statu quo, el orden establecido (políticamente hablando) y el stablishment (sí, me refiero específicamente a la institucionalidad ideológica de quienes detentan el poder).

Hace casi dos meses se presentó una propuesta, bastante sensata, de la Administración del Ciberespacio de China en el mismo sentido de protección de los menores, con la exigencia etiquetas de “humano digital” en el ciberespacio virtual y prohibir que los humanos digitales tengan “relaciones íntimas virtuales” a menores de 18 años. 

En torno a los paneles solares, para cerrar, se instalaban más de 100 por segundo en las cifras de mayo de 2025, con lo que según el site Le Gran Continent se redujo “1 % las emisiones de CO2 en el primer semestre” de ese año. También para urbanizar el país, China invierte 4.77% de PIB, en el top de países a nivel mundial en ese rubro. Después de todo este recuento, es imposible no seguir con la mirada fija en cómo China toma las riendas del siglo XXI.

Texto publicado en las columns de mayo de Heraldo Estado de México de #Bastiones

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