Filamentos de la memoria


heberquijano

La costumbre nos teje, diariamente, una

telaraña en las pupilas.

Oliverio Girondo

Cuando en la tarde perecía el sol, ella se sentaba frente al televisor, después de recorrer con mirada castrense los restos de comida que dejábamos esparcidos por la mesa. Nos obligaba a terminarlo todo, a recoger las migajas de arena esparcidas por el mantel, que ella misma había tejido. Toda mi infancia mis ojos bailaron con el danzar de sus agujas, su compás de ballet, su vals porfiriano, tijeretazos al aire para hacer un hoyo que taparía con tal estambre verde bandera, azul cielo o rosa mexicano. Esas piernas metálicas enredaban un espectro caleidoscópico, de tonalidades mutantes, que escurría por dedos plateados del seis y medio. Con este frío te haré una bufanda, mi′jo, ¡pa′que no sientas frío y no andes con esa tos de perro!

hands+on+cane

Las tardes vertían migraciones invernales de raras mariposas, casi orugas enrolladas en madejas…

Ver la entrada original 782 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s